Humor de Buenos Aires



El porteño, hombre de ciudad, en general es contador de chistes cortos.  No tiene tiempo para contarlos ni para que lo escuchen.  Yo he cambiado mi opinión acerca del porteño desde que lo conocí.  Cuando uno está en provincia, le tiene bronca “por las dudas”.  Ahora sé que él tiene demasiado con vivir en Buenos Aires.  Creo que, inmerso en esta ciudad gigantesca, el porteño saca partido de cada una de las situaciones límites o dolorosas que le tocan a diario.  Veamos  ahora una muestra de ese ingenio.

Un señor, ya mayor, soltero, tiene a su cuidado una tía abuela, un gato, un invernadero con plantas y una jaula con pájaros.  Él vive en una vieja casona familiar llena de recuerdos imborrables.

Un día decide irse excepcionalmente por unos días y le pide a su mejor amigo que vaya a su casa y se quede allí cuidándole esas cosas tan queridas.  Éste, entonces, lo estimula:

-andate tranquilo; si pasó tanto tiempo sin que nada pase, ¿por qué va a pasar algo ahora?…

-Bueno, gracias, amigo.  Me voy sólo una semanita, pero te hablo desde allá por si acaso.

-Teneme confianza, andá tranquilo.

El solterón se va a Mar del Plata, y aunque se aguanta la ansiedad de llamar el primer día, al segundo no puede más y llama.

-¡Hola…! Estoy en un hotel frente al mar…Gracias, amigo mío, por cuidar de mi casa. Esto es una maravilla. ¿Cómo están las cosas?

-Ah, todo anda bien –le responde el otro-, lo único…que se murió el gato de angora.

-¿Cómo …? ¿Cómo que se murió el gato de angora…?

-¿Y qué querés que te diga…?, ¿qué se murió el gato persa, si era de angora…?

-¿Y todavía me hacés bromas?

-Bueno, che, era un gato nomás.

-¡Pero era mi gato! ¿Qué sabés vos lo que significa un gato para mí? ¿Y me lo decís así, sin prepararme…? ¿Y si me infartaba frente al teléfono…? ¿Qué te costaba decirme, con un poco de imaginación, que el gato se había subido al techo, que no quería comer, que…y entonces yo me iba dando cuenta de que algo grave pasaba.  Pero ¡qué vas a tener imaginación vos…!

-Bueno, está bien. Disculpá. Si querés me voy.

El otro, pese al disgusto, recapacita.

-Bueno, bueno, no es para tanto, quedate…y discúlpame vos también.  Y la tía, ¿cómo anda?

-Está arriba del techo.

Luis Landriscina,  humorista y cuentista argentino( 1935)

Luis Landriscina, humorista y cuentista argentino( 1935)


Acerca de Terapias Florales del Sur

En Terapias Florales del Sur te acercamos el mundo de las diferentes formas de medicina alternativa basadas en lo que nos da la naturaleza a través de las flores.

Nos especializamos en tratamientos a través de las técnicas desarrolladas por el Dr. Edward Bach a principios del siglo pasado.

 

+ INFO

Contacto


 
 
 
captcha

© 2009 - 2011 Terapias Florales del Sur | Gestión Mega Informática | Diseño por IMAGINE LOUNGE | Política de Privacidad | Contacto