Cuentos Cortos

La cronología viviente

El salón del consejero áulico Charamúkin se halla envuelto en discreta penumbra. El gran quinqué de bronce con su pantalla verde imprime un tono simpático al mobiliario, a las paredes; y en la chimenea, los tizones chisporrotean, lanzando destellos intermitentes que alumbran la estancia con una claridad más viva. Frente a la chimenea, en una…
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Sótano

Quien sabe cuántas veces subvierte el hombre el régimen cotidiano de vida sin saber que se trata de una subversión. Porque la vida cotidiana es, en efecto, un régimen, duro e implacable, como el ejército. El repertorio de normas con las que el régimen cotidiano se manipula, se evita o se expone al ridículo no…
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Carl

Cuando mi mujer todavía vivía, creía que  cuando ella muriera yo tendría más espacio para mí.  Sólo su ropa interior ocupa tres cajones de la cómoda, pensaba.  Cuando muriera, podría ocuparlos yo, uno con mis monedas de cobre, otro con las cajas de cerillas, y el tercero con los corchos.  Tal y como está ahora,…
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El loro del abuelo

Era una bella mañana de verano. Estaba sola, de vacaciones, en casa de colegas y amigos, en el sur de Francia. Me había despertado temprano, y salí sin hacer ruido al jardín para ver la salida del sol sobre las montañas, detrás de la Sainte-Baume.  Como ignoraba las costumbres de la casa, y no quería…
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Los Pocillos

Los pocillos eran seis: dos rojos, dos negros, dos verdes, y además importados, irrompibles, modernos. Habían llegado como regalo de Enriqueta, en el último cumpleaños de Mariana, y desde ese día el comentario de cajón había sido que podía combinarse la taza de un color con el platillo de otro. “Negro con rojo queda fenomenal”,…
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El Mito de Perseo

 Perseo es el arquetipo del “héroe salvador”,  es el mismo arquetipo de Jesús, el Salvador, (en Jesucristo, se cumple en un personaje histórico). Dánae, encerrada, recibe a Zeus espíritu,  en forma de “lluvia dorada”.  María, concibe por el Espíritu, como también Krishna fue concebido en una virgen por el Espítitu.  “Al principio creó Dios el…
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Los tres árboles

Había una vez tres árboles en la colina de un bosque. Hablaban acerca de sus sueños y esperanzas y el primero dijo: “Algún día seré cofre de tesoros. Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con labrados artísticos y tallados finos. Todos verán mi belleza”. El segundo árbol dijo: “Algún día seré…
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Un día de trabajo

Escenario: Una lluviosa mañana de abril de 1979. Camino por la Segunda Avenida de la ciudad de Nueva York, cargado con un capacho de hule para la compra lleno de artículos de limpieza que pertenecen a Mary Sánchez, quien va a mi lado tratando de mantener un paraguas por encima de los dos, lo que…
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Lecciones de una mujer de 90 años

La vida no es justa, pero aún es buena. La vida es demasiado corta para perder el tiempo odiando a alguien. Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo.  Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto. No tienes que ganar cada discusión.  Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo. Llora con alguien. …
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La princesa

Por los grandes, tal llamados Arcos rojos del monasterio masculino, entró una calesa tirada por una cuadriga de caballos saciados, bonitos; los monjes-hierofantes y los novicios, parados en multitud junto a la sección nobiliaria del pabellón de recepción, reconocieron aun desde lejos, por el cochero y los caballos, a la dama que estaba sentada en…
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Los Santos

Cada uno de los santos tiene una casita con un balcón en la orilla del mar, y ese mar es Dios. En verano, cuando hace calor, se zambullen como refrigerio en las frescas aguas, y esas aguas son Dios. Cuando llega la noticia de que está a punto de llegar un santo nuevo, enseguida se…
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El amor que no podía ocultarse

Durante tres horas largas hice todas aquellas operaciones que denotan la impaciencia en que se sumerge un alma: consulté el reloj, le di cuerda, volví a consultarlo, le di cuerda nuevamente, y, por fin, le salté la cuerda; sacudí unas motitas que aparecían en mi traje; sacudí otras del fieltro de mi sombrero; revisé dieciocho…
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El suicida

Al pie de la Biblia abierta -donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo- alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y se acostó. Nada. A la hora se levantó y miró el frasco. Sí, era el veneno. ¡Estaba tan seguro! Recargó la dosis…
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Las semillas de sésamo

“Una joven y afligida madre, lamentando la muerte de su bebé, busca consejo en Buda.  La mujer explica a Buda su insoportable pesar y su incapacidad para reponerse a esa devastadora pérdida.  Buda le pide que llame a todas las puertas del pueblo y pida una semilla de sésamo en cada casa en la que…
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Campamento indio

En la orilla del lago habían preparado otro bote, y dos indios esperaban a su lado. Nick y su padre se ubicaron en la popa y los indios pusieron la embarcación en movimiento. Uno de ellos remaba. Tío Jorge se sentó en la popa del bote del campamento. El indio joven lo alejó un poco…
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La Bella Durmiente

“Hace muchos años vivían un rey y una reina quienes cada día decían: “¡Ah, si al menos tuviéramos un hijo!” Pero el hijo no llegaba. Sin embargo, una vez que la reina tomaba un baño, una rana saltó del agua a la tierra, y le dijo: “Tu deseo será realizado y antes de un año,…
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Esos pequeños insectos

En las laderas de Long´s Park, en Colorado, se hallan los restos de un árbol gigantesco. Los naturalistas nos dicen que este árbol se mantuvo en pie durante unos cuatrocientos años.  Era un vástago cuando Colón desembarcó en la isla  San Salvador  y se hallaba a mitad de su desarrollo cuando los peregrinos se establecieron…
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La máquina de pensar en Gladys

Antes de acostarme hice la diaria recorrida por la casa, para controlar que todo estuviera en orden; la ventana del baño chico, al fondo, estaba abierta –para que durante la noche se secara la camisa de poliéster que me pondría al día siguiente-; cerré la puerta (para evitar corrientes de aire); en la cocina, la…
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Casa de Muñecas

Cuando la querida anciana señora de Hay volvió a la ciudad después de pasar un tiempo en casa de los Burnell, les envió a los niños una casa de muñecas. Era tan grande que el cochero y Pat la llevaron al patio, y allí quedó, apuntalada por dos cajas de madera al lado de la…
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Rock Water

-Hola, Coronel.  ¿Hace mucho que llegaste? -Afirmativo. -Perdoná.  No me di cuenta de la hora. -¡Si usted sabe que yo arribo al domicilio conforme a lo usualmente estipulado, su deber es estar in situ! -Pero si te dije que iba a visitar a nuestra hija.. -¡No se me desacate! -Antes de ir a lo de…
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El placer de servir

Toda la naturaleza es un anhelo de servicio; sirve la nube, sirve el aire, sirve el surco. Donde haya un  árbol que plantar, plántalo tú; donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú; donde haya un esfuerzo que todos esquiven, acéptalo tú. Sé el que aparte la estorbosa piedra del camino, sé el que aparte…
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Felicidad clandestina

Ella era gorda, baja, pecosa y de cabellos excesivamente crespos. Su busto se volvió enorme, mientras todas nosotras seguíamos chatas. Como si fuera poco, se llenaba los bolsillos de la blusa, por encima del busto, con caramelos. Pero tenía lo que todo niño devorador de historias querría tener: un padre librero. De poco le valía….
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Los viejitos

De manera que los viejitos se aparecieron así de repente por la puerta trasera, la que estaba junto al baño, y el Caballero muy dulcemente me dijo: “Dicen que son tus padres, Edit”. Yo me quedé mirándolos: los dos medio zaparrastrosos, el viejo flaco y enteco, la vieja muy pálida, los dos despidiendo ese olor…
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Tragedia en Harlem

Harlem. La señora Fink acaba de entrar en casa de la señora Cassidy, que vive en el piso debajo del suyo. -¿Has visto qué hermosura? -dijo la señora Cassidy. Volvió el rostro con orgullo para que su amiga la señora Fink pudiese verlo. Tenía uno de los ojos casi cerrado, rodeado por un enorme moretón…
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El hombre de arena

Nataniel a Lotario “Sin duda estarán inquietos porque hace tanto tiempo que no les escribo. Mamá estará enfadada y Clara pensará que vivo en tal torbellino de alegría que he olvidado por completo la dulce imagen angelical tan profundamente grabada en mi corazón y en mi alma. Pero no es así; cada día, cada hora,…
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Humor de Buenos Aires

El porteño, hombre de ciudad, en general es contador de chistes cortos.  No tiene tiempo para contarlos ni para que lo escuchen.  Yo he cambiado mi opinión acerca del porteño desde que lo conocí.  Cuando uno está en provincia, le tiene bronca “por las dudas”.  Ahora sé que él tiene demasiado con vivir en Buenos…
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De qué hablamos cuando hablamos de amor

Estaba hablando mi amigo Mel McGinnis. Mel McGinnis es cardiólogo, y eso le da a veces derecho a hacerlo. Estábamos los cuatro sentados a la mesa de la cocina de su casa, bebiendo ginebra. El sol, que entraba por el ventanal de detrás del fregadero, inundaba la cocina. Estábamos Mel y yo y su segunda…
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María

Un otoño me encontré por sorpresa con mi hija María en la acera delante de la relojería; estaba más delgada, pero no me costó nada reconocerla. No recuerdo ya por qué estaba yo en la calle, pero tenía que tratarse de algo importante, porque fue después de que la barandilla de la escalera se hubiera…
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Y ríase la gente

Teníamos una viejita en la parroquia del pueblo, doña Fermina, que era un encanto de mujer. Un encanto de mujer porque es lindo que a una persona la quieran de todos lados. Y doña Fermina se había granjeado la simpatía y el cariño de toda la gente por sus actitudes frente a la vida.  Era…
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Diario de un cincuentón

Acabo de cumplir 56 años.  Mi mujer me regaló una semana en un gimnasio.  Estoy en excelente forma, pero no veo mal disminuir mi barriguita. Hice reserva con una personal trainer Nadia, instructora de aeróbica y modelo de 26 años. Ella me recomendó llevar un diario para constatar mis progresos, el cual voy a transcribir…
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Humor de Brasil

Um homem sai como um louco de sua casa e grita para a mulher, que está conversando com  umas  amigas do  outro  lado da rua: ¡Matilde! Matilde! Ganhamos 50 milhoes na lotería! A mulher pula de alegría, passa entre as amigas e atravessa a rua sem olhar para os lados.  Nesse momento surge um caminhao…
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Chiquillada, chiquillada , chiquillada…

Pantalón cortito, bolsita de los recuerdos, Pantalón  cortito con un solo tirador. Con cinco medias hicimos la pelota, y aquella misma siesta perdimos por un gol, una perrita que andaba abandonada pasó  a ser la mascota del cuadro que ganó. Pantalón cortito, bolsita de los recuerdos, pantalón cortito , con un solo tirador Dice el…
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Eunice

Eunice tenía veintisiete años y pesaba ciento catorce kilos. Apenas un siglo atrás un pintor la hubiese contratado como modelo y podría haberse ganado la vida de ese modo. Ella en cambio había estado buscando trabajo durante largos e inútiles meses, en los cuales sin duda había abierto la vieja heladera con más frecuencia. Es…
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Si me amas

No llores si me amas … Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo… Sí pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos… Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos y los nuevos senderos que atravieso… Si por un instante pudieras contemplar…
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Elogio del estudio

Aprende lo más simple. ¡Nunca es tarde para aquellos cuyo  tiempo ha llegado! Aprende el alfabeto, No alcanza ¡pero  apréndelo! No te desanimes, ¡Empieza ya! ¡Debes saberlo todo! Prepárate para gobernar. Aprende, marginado, hombre del campo, aprende, ocupante de la cárcel, aprende, mujer atada a la cocina, ¡aprende, sexagenaria! Prepárate para gobernar. Ven a la…
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El bígamo

Hace muchos, muchos años, cuando  me desempeñaba como Director de la Consultoría Jurídico-Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores, recibí una carta manuscrita en la que se me expresaba lo siguiente: “me dirijo a Usted procurando su ayuda y solidaridad a un colega argentino, puesto que soy abogado graduado en la Universidad de Tucumán y me…
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… y ríase la gente

¿Quién ha sido? Un inspector de escuela va a un pueblo de España.  Cuando llega todo el mundo se conmociona.  Visita la escuela del pueblo y le pregunta a uno de los alumnos: -A ver, dime ¿Quién ha escrito el Quijote? El niño le contesta: -Pus, no sé señor, yo no he sido. Asombrado por…
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Había una vez …

Había  una vez un niño, que vivía en el norte del mundo, era un niño muy  lindo, al que Dios obsequió de una gran voz. Transcurrieron los años y el niño ya hombre, continuó siendo tan infeliz como lo fuera antes. Quizás, él  nunca pudo olvidar las palabras de su pérfido padre: ¿Adónde crees tú…
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Reginal

- Lo hice, debería haberlo pensado mejor.  Persuadí a Reginald que fuera a la fiesta en el jardín de los McKillops contra su voluntad. -Todos cometemos errores de vez en cuando. -Saben que estás aquí y les parecerá extraño que no vayas. Y necesito especialmente ver a la señora McKillop en este momento. -Ya sé,…
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El reino de los cielos

Llegaron a Salidas Internacionales de Barajas con el tiempo justo, de modo que tuvieron que situarse de inmediato en la cola de Iberia, vuelo 987 a Buenos Aires. Ninguno de los tres hablaba. La noche anterior habían llegado en auto desde Francia. En realidad, ni a Asdrúbal ni a Rosa les gustaba esta partida, esta…
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Casa tomada

Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia. Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues…
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Oveja Negra

Érase un país donde todos eran ladrones. Por la noche cada uno de los habitantes salía con una ganzúa y una linterna para ir a saquear la casa de un vecino. Al regresar al alba, cargado, encontraba su casa desvalijada. Y todos vivían en concordia y sin daño, porque uno robaba al otro y éste…
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Había una vez …

Había una vez. . . un rey que   estaba muy enfermo.  Cuando estaba a punto de morir,  llamó a su fiel servidor de toda la vida y le dijo:  “Amado servidor mío: Tú, que me has acompañado siempre, tú que has estado al lado mío en los momentos malos,   y que has compartido las alegrías,…
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Mi primer concierto

Autor: Felisberto Hernández El día de mi primer concierto tuve sufrimientos extraños y algún conocimiento imprevisto de mí mismo. Me había levantado a las seis de la mañana. Esto era contrario a mi costumbre, ya que de noche no sólo tocaba en un café sino que tardaba en dormirme. Y algunas noches al llegar a…
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El Cocodrilo

Autor: Felisberto Hernández (Cuento. Texto Completo) En una noche de otoño hacía calor húmedo y yo fui a una ciudad que me  era casi desconocida; la poca luz de las calles estaba atenuada por la  humedad y por algunas hojas de los árboles. Entré a un café que estaba  cerca de una iglesia, me senté…
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El regalo de los Reyes Magos

Autor: O’ Henry (Cuento. Texto Completo) Un dólar y ochenta y siete centavos. Eso era todo. Y setenta centavos estaban en céntimos. Céntimos ahorrados, uno por uno, discutiendo con el almacenero y el verdulero y el carnicero hasta que las mejillas de uno se ponían rojas de vergüenza ante la silenciosa acusación de avaricia que…
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Muebles “El Canario”

Autor: Felisberto Hernández ( Cuento. Texto Completo) La propaganda de estos muebles me tomó desprevenido. Yo había ido a pasar un mes de vacaciones a un lugar cercano y no había querido enterarme de lo que ocurriera en la ciudad. Cuando llegué de vuelta hacía mucho calor y esa misma noche fui a una playa….
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La ventana abierta

Autor: Saki. (Cuento. Texto completo) -Mi tía bajará enseguida, señor Nuttel -dijo con mucho aplomo una señorita de quince años-; mientras tanto debe hacer lo posible por soportarme. Framton Nuttel se esforzó por decir algo que halagara debidamente a la sobrina sin dejar de tomar debidamente en cuenta a la tía que estaba por llegar….
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Acerca de Terapias Florales del Sur

En Terapias Florales del Sur te acercamos el mundo de las diferentes formas de medicina alternativa basadas en lo que nos da la naturaleza a través de las flores.

Nos especializamos en tratamientos a través de las técnicas desarrolladas por el Dr. Edward Bach a principios del siglo pasado.

 

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