Casos Vine



116A

Mujer, 38 años, casada.  Escribió:  “Soy dadora de sangre y me parece que he dado con exceso.  Ahora tengo dolores de cabeza que me ponen muy nerviosa.  Ya no puedo usar sombrero.  Por naturaleza soy muy resuelta.  Amo a mi marido ya mi perro los gobierno con mano de hierro.  Me siento bien con la gente si piensa como yo y cuando hace las cosas a mi manera”.  Para su naturaleza dominante se le prescribió Vine como remedio tipo y Mimulus para el temor y el nerviosismo que le provocaban los dolores de cabeza. A los dos meses escribió de nuevo:  “Estoy mucho mejor.  Los dolores de cabeza pasaron y he vuelto a usar sombrero.  No soy tan agresiva como era antes”.

Mujer, de 45 años, casada.  Era madre de tres hijos de los que exigía obediencia absoluta.  Por naturaleza era una mujer capaz y resuelta.  Cuando se acercó a nosotros sufría de artritis en una rodilla que le impedía hacer muchas cosas que quería hacer y le infundía frustración y desesperanza.  Se le prescribió Vine por su natruraleza dominante  y Gorse por el sentimiento de frustración y desesperanza.  Durante un período de tres meses mejoró de a poco.  Al final de ese tiempo empezó a caminar normalmente y sin dolor en la rodilla aunque subsistía cierta rigidez.  Dijo que se sentía mucho mejor.  El tratamiento prosiguió durante un mes y desde entonces no sufrió recaídas.

Hombre, de 65 años, casado.  Era médico de profesión.  Era un hombre muy resuelto y energético y un excelente profesional. Insistía en que tanto los pacientes como la familia le obedecieran sin reservas, y por lo general con justificación.  Cuando nos llamaron él sufría de lumbalgia en el lado derecho y calambres en los tobillos. Al mismo tiempo tenía n fuerte ataque de influenza y fiebre alta.  Lo único que le preocupaba era que no podía atenderá los pacientes.  Se le indicó Vine como remedio tipo para su naturaleza autoritaria; Elm porque sentía que estaba faltando a su responsabilidad para con los pacientes y Rock Rose por la seriedad de su estado y su temperatura alta.  A  los dos días después de comenzar el tratamiento la temperatura alta.  A los dos días después de comenzar el tratamiento la temperatura era normal, se lo veía mucho mejor y la lumbalgia había cedido mucho.  Se  añadió Hornbeam a los remedios para que se fortaleciera.  En una semana pudo volver al consultorio. Todo el dolor de la espalda y piernas había desaparecido.  Su hija acotó:  “¡También está más gentil”!

Hombre, 47 años, del Servicio Colonial.  Era padre de tres hijos; exigía obediencia inmediata no sólo a ellos sino a todos los que trabajaban a sus órdenes.  Cuando recurrió a nosotros tenía muy mala salud.  Sufría de una afección intestinal, causada por la leche impura y también de hemorroides y de una involuntaria descarga anal; en la isla Mauricio su estado se agravó por la disentería provocada por amebas.  Estaba muy excedido de peso.  Dijo que en realidad no se sentía enfermo pero que le dolía la espalda, tenía un dolor abdominal sordo y la deposición lo irritaba en grande.  Se le recetó Vine como remedio tipo para su naturaleza dominante, Impatiens por su irritabilidad y Crab Apple como limpiador para las deposiciones.  Su primer informe indicó que el dolor abdominal había disminuido  y que dormía mejor pero que los dolores en la espalda y la deposición persistían.  A los dos meses escribió de nuevo y dijo que su estado mental era más feliz y optimista y que la deposición disminuía.  Continuó el tratamiento hasta que por último comunicó que se había curado.  La deposición cesó; los dolores abdominales y de espalda se fueron; bajó de peso y su naturaleza se volvió mucho menos severa y más feliz, hecho que su familia apreció en debida forma.

Mujer, de 45 años, de profesión curandera.  Una de sus amigas dijo respecto de ella:  “Ella indica a todo el mundo desde el obispo para abajo todo lo que tiene que hacer, cuáles son sus puntos susceptibles y cuáles son las cualidades que les faltan y tendrían que cultivar.  Es muy irritante con sus amigos y asociados”.  Ella había trabajado en exceso y tuvo una crisis; además sufría de hemorroides sangrantes.  Se le recetó Vina como remedio tipo, en gotas y también como base de un ungüento que debería aplicarse después de cada evacuación.  Su primer informe indicaba que se sentía mejor y que las hemorroides habían dejado de sangrar aunque no se habían replegado.  Su segundo informe decía que se sentía mucho mejor y que había podido al  retornar al trabajo.  Una hemorroides permanecía pero no sangraba.  Su informe final decía que las hemorroides habían desaparecido y que trabajaba fuerte de nuevo. Añadió que había descubierto que ahora veía las buenas cualidades en los demás en lugar de sus errores y que sus amigos estaban encantados.

Mujer, casada sin hijos.  Era una mujer de trabajar mucho pero quería dominar a todos incluido el marido.  Siempre había querido ayudar a todos, le gustara o no. Dijo que sólo se llevaba bien con la gente que veía las cosas a su manera y que su manera era la correcta.  Cuando recurrió a nosotros para tratarse su salud era mala.  Padecía muchos resfríos y no usaba sombrero porque le provocaba dolor de cabeza.  Para su personalidad dominante se le prescribió Vine como remedio tipo e Impatiens para la tensión y los dolores de cabeza.  Después de alrededor de un mes y medio informó que los dolores de cabeza habían desaparecido y que de nuevo podía ponerse sombreros.  Ya no tenía resfríos y se sentía muy bien.  Pero, tal como ella puntualizó, lo más importante de todo fue los siguiente:  “Usted sabe, ya no soy ni la mitad de lo agresiva que era antes y mis amigos lo han notado”.

116B

Hombre, de 69 años de edad.  Toda su vida se lo conoció como un buen trabajador y una persona que no perdía la cabeza en una emergencia.  Tenía un carácter fuerte y resuelto y le gustaba hacer cosas por su cuenta.  Cuando se jubiló desarrolló artritis reumatoidea en la espalda y las caderas y ese estado empeoró después de la muerte de su muje.  Cuando se acercó a nosotros estaba muy deprimido y desesperanzado; sólo podía incorporarse sin ayuda.  Se le prescribió Vine para su carácter tan resuelto; Gorse para la desesperanza e Impatiens para su tensión mental y física.  Empezó  el tratamiento en noviembre de 1967.  Poco a poco su concepción del mundo cambió.  Se volvió más esperanzado y menos pesimista cuando descubrió que se mantenía de pie más derecho y que con el tiempo el dolor disminuía.  Siguió el tratamiento hasta julio de 1968.  En esa época podía caminar unos cinco kilómetros sin esfuerzo y sin dolor alguno. Hacía todas las tareas de su casa  y también se ocupaba vigorosamente del jardín, sin fatigarse.  Se había vuelto animoso y alegre y siempre estaba dispuesto a ayudar a los vecinos en sus problemas de jardinería.  El estado artrítico mejoró mucho. Aunque las articulaciones de la cadera seguían algo rígidas, se había librado por completo del dolor y se consideró que la artritis se había librado por completo del dolor y se consideró que la artritis se había detenido.  Continuó en comunicación con nosotros y no informó acerca de recaídas.

Acerca de Terapias Florales del Sur

En Terapias Florales del Sur te acercamos el mundo de las diferentes formas de medicina alternativa basadas en lo que nos da la naturaleza a través de las flores.

Nos especializamos en tratamientos a través de las técnicas desarrolladas por el Dr. Edward Bach a principios del siglo pasado.

 

+ INFO

Contacto


 
 
 
captcha

© 2009 - 2011 Terapias Florales del Sur | Gestión Mega Informática | Diseño por IMAGINE LOUNGE | Política de Privacidad | Contacto